Cuando nadie me vé…



Ayer domingo me levanté temprano, preparé un café con leche, hice unas tostadas  y me dediqué a leer los diarios.


Primera declaración del candidato Martín Insaurralde: “Hoy es un día histórico, estoy muy felíz” ya comencé a deprimirme.

Miro las fotos “distendidas” de los candidatos y lo veo a Sergio Massa jugando al fútbol con su hijo, alegre y felíz. Vuelvo a deprimirme. Tan obvias las fotos, las declaraciones y los títulos de los diarios que decidí dejar de lado toda mi mala onda y volver a empezar en éste domingo tan particular y frío.

Primera curiosidad: ¿Porqué me mandan a votar a una escuela que está a 20 cuadras de mi casa si ni saqué documento nuevo, ni hice cambio de domicilio, cuando en las elecciones anteriores voté a la vuelta de mi casa?.

Segunda curiosidad: ¿Porqué nos dan un “papelito” para constatar el voto? El sello era seguro y te daba la idea de pertenencia y participación, ahora, en cambio, el “papelito” fue a parar a la vereda o a algún bolsillo de la cartera o de algún saco que obviamente en octubre, sobre todo las mujeres, no  usaremos. Ni la cartera ni el saco.

Tercera curiosidad: ¿Porqué Mauricio Macri insiste en bailar y bailar como un desaforado como si Boca hubiese ganado la Copa Libertadores o como si él hubiese ganado la presidencia por cuatro años?. Al menos Obana cuando gana y gana baila con Michelle lento un tema de Frank Sinatra.

Cuarta curiosidad: ¿La militancia kirchnerista tuvo prohibida el acceso al bunker oficialista o sólo están en las buenas pero no en las malas?. ¿Andrea del Boca, Pablo Echarri, Nancy Duplaá, etc se quedaron viendo los cómputos por TV?

Cada loco con su tema, ahora vendrán los análisis de politólogos, encuestadores, periodistas especializados y no tanto, alcahuetes y detractores.
Lindos meses nos esperan, asombrados como estamos con todo, esperemos entonces que los números definitivos lleguen en octubre, como declaró Sergio Berni, secretario de seguridad.

Mientras tanto busquemos un momento de reflexión. Miremos una buena película, escuchemos una hermosa melodía de Amadeus Mozart, miremos “Farsantes” por la tele, esperemos la primavera que siempre, siempre nos pone bien y que Dios nos acompañe y nos brinde la capacidad para poder seguir sorprendiéndonos.

Por Marcela Milone. Publicado en Infonoroeste/agosto 2013

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